EDUARDO RODRÍGUEZ-RIVERO

Nuestro querido amigo y compañero, Eduardo Rodríguez-Rivero (1966-2015), a quien cariñosamente llamamos Lalo, dejó una huella permanente en todos nosotros. Nunca podremos llenar el vacío que dejó su muerte. Fue un colega dedicado y entusiasta que causó una gran impresión en todos aquellos que tuvieron la suerte de trabajar con él.
En memoria de Lalo, nuestra empresa sigue orgullosa de llevar su nombre.